Una mujer guiada por el Espíritu Santo
En esta oportunidad voy a compartir con ustedes un tema bastante profundo que Dios puso en mi corazón. Y le pido que en esta ocasión El me guié con Su sabiduría y conocimiento para poder compartir a ustedes, hermanas.
A continuación voy a exponer algunas características de lo que es una mujer guiada por el Espíritu Santo.
1- Una mujer guiada p ...or el Espíritu Santo es una persona muy bienaventurada, pues tiene el privilegio más grande que un ser humano puede tener, que es el ser Hija de Dios, amada por el Señor desde antes de la fundación del mundo, predestinada para ser a imagen y semejanza del Señor Jesucristo y reinar con El por toda la eternidad.
2- Una mujer guiada por el Espíritu Santo ama a Dios con todo su ser y sabe que el principio de la sabiduría es el temor a Dios.
3- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es llamada del mundo, esto es, traída a Cristo.
4- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es una Hija de Dios, la cual tiene que haber nacido de nuevo, esto es haber creído en el SEÑOR JESUCRISTO, como su Salvador, haber lavado sus pecados en Su Sangre preciosa, y haber recibido el Espíritu Santo. Juan 3:3
5- Una mujer guiada por el Espíritu Santo, al tener este nuevo nacimiento recibe la imagen del Señor Jesucristo, quien le abre el entendimiento y el corazón para que comprenda la Palabra de Dios para el tiempo en que vive, y se lo da a conocer de la siguiente manera:
Sin aumentarle y sin quitarle, siendo de esta forma efectiva la Palabra de Dios en su vida.
6- Una mujer guiada por el Espíritu Santo pone primero a Dios en su vida, y con alegría y gozo de corazón vive agradecida a Dios por Su Amor y Misericordia que ha tenido hacia ella al haberla elegido, por su sola gracia, desde antes de la fundación del mundo, para ser Hija primogénita.
7- Una mujer guiada por el Espíritu Santo busca primero el Reino de Dios y su justicia, y sabe que las demás cosas son añadiduras. Mateo 6:33
8- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es buena tierra, porque oye la Palabra de Dios para el tiempo en que ella vive y la entiende con el corazón, o sea, con el Alma, con la cual se obtiene la Revelación de Dios y da fruto a 30, a 60 y a ciento por uno; porque sabe que la fe sin obras es muerta, ya que Dios ve la fe, y los hombres ven las obras.
9- Una mujer guiada por el Espíritu Santo constantemente está escuchando la Gran Voz de Trompeta, tiene conciencia de que el Sol de Justicia y la lluvia de la enseñanza son los que originan su crecimiento espiritual.
10- Una mujer guiada por el Espíritu Santo se congrega con otros hermanos, a quienes les brinda comprensión y sobre todo Amor Divino, y les ayuda en todo lo que este a su alcance.
11- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es una carta abierta, leída por todos los hombres; es aquella que no tiene motivos por los cuales tenga que esconderse el diario de su vida.
12- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es aquella en la que tanto su fachada de presentación como su personalidad dan testimonio de que es una Hija de Dios.
13- Una mujer guiada por el Espíritu Santo está consagrada a Dios en sus pensamientos, sentimientos, palabras y acciones.
14- Una mujer guiada por el Espíritu Santo manifiesta en todo momento el fruto del Espíritu Santo: Amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe mansedumbre y templanza. Gálata 5:2
15- Una mujer guiada por el Espíritu Santo reconoce su posición en su hogar, donde su esposo es la cabeza del hogar, y se sujeta a él en todo, sirviéndole con amor divino. Y si tiene hijos, los instruye en el camino del Señor para que no se aparten de Él aun cuando fueren viejos. Sabe que los hijos pertenecen a Dios, y que el Señor se los ha confiado para su crianza, y sabe también que Él le pedirá cuenta por la forma en que los ha criado.
16- Una mujer guiada por el Espíritu Santo, si labora en su Empresa, sabe que Dios esta en ella bendiciéndola, y cumple con los estatutos y reglamentos de su empresa, y es el ejemplo viviente de una trabajadora responsable, honesta e incapaz de hacer algo que vaya en contra de las leyes divinas.
17-Una mujer guiada por el Espíritu Santo tiene conocimiento de que ella como mujer tiene ministerio; trabaja en la Obra de Dios en aquellas cosas que le son permitidas por el Señor.
18- Una mujer guiada por el Espíritu Santo cuida su vida Espiritual, no se contamina con las cosas del mundo: televisión, música de la quinta dimensión, etc.
19- Una mujer guiada por el Espíritu Santo alaba a Dios porque sabe que Dios vive en medio de la alabanza de Su pueblo. Salmo: 150 Salmo 22:3
20- Una mujer guiada por el Espíritu Santo tiene que conocer el Misterio del Reino de los Cielos, o sea, el Misterio de la Iglesia del Señor Jesucristo, y entiende en que etapa de su construcción se encuentra y donde está ubicada la Edad de la Piedra Angular.
21- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es sabia porque trabaja en la etapa de la construcción que Cristo está llevando a cabo; esos son los negocios de nuestro Padre Celestial.
23- Una mujer guiada por el Espíritu Santo sabe que la fe para ser transformada y raptada está basada en la Segunda Venida del Señor Jesucristo como León de la Tribu de Juda, como Rey de Reyes y Señor de Señores en Su Obra de Reclamo.
Mateo 25:13 1Ts 4: 15-18
24- Una mujer guiada por el Espíritu Santo sabe que el propósito de su existencia aquí en la tierra es hacer contacto con la vida eterna, que es Jesucristo. Así mismo es consciente de donde vino y hacia dónde va.
25- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es una mujer de oración; sabe que Dios siempre escucha tanto la oración como la situación en que se encuentran Sus hijos, tanto en los momentos buenos como en los momentos difíciles.
1ra de Samuel 1:1-20; 1ra de Samuel 2:1-21; 1ra de Samuel 2:26.
26- Una mujer guiada por el Espíritu Santo nunca debe desanimarse a pesar de los inconvenientes que en la vida se le puedan presentar. No debe buscar, ni hallar tropiezo en nada en el Programa Divino.
27- Una mujer guiada por el Espíritu Santo si ve que algún hermano comete algún error, alguna falta o algún pecado, clama a Dios por él, y no lo critica; sino ora por el para que Dios tenga misericordia de su hermano, y lo ayude y lo restaure en el Programa de Dios.
28- Una mujer guiada por el Espíritu Santo sabe que cuando Dios predestino una persona para llevar a cabo una misión en el Plan Divino, todas las cosas ayudaran para bien; la misión nunca será quitada de sus hombros.
29- Una mujer guiada por el Espíritu Santo tiene compasión por la gente, sabe que toda persona que no escucha la voz de Dios por medio del Profeta que Dios envía para el tiempo en que vive, esa persona esta sentenciada. Por ese motivo es que trabaja en los negocios de nuestro Padre Celestial para que este glorioso Mensaje llegue a todas las personas.
30- Una mujer guiada por el Espíritu Santo cuando piensa, cree y habla en una forma positiva, en fe, basada en la Palabra del Señor, entonces conoce que las condiciones naturales adversas se le convierten en una bendición.
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1
31- Una mujer guiada por el Espíritu Santo debe tener presente siempre que la mente es la puerta del alma, por lo tanto, hace que Dios tenga el control sobre ella.
32- Una mujer guiada por el Espíritu Santo necesita comprender que hay una ley y que todas las cosas de Dios están bajo leyes divinas.
33- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es consciente de que está pasando por un proceso cristiano hasta llegar a ser imagen y semejanza de nuestro Señor Jesucristo.
34- Una mujer guiada por el Espíritu Santo es consciente de que la Obra de Dios es llevada a cabo por El, y que ella no tiene nada de que gloriarse porque Dios no comparte Su gloria con nadie.
35- Una mujer guiada por el Espíritu Santo reconoce su posición en el Reino de Dios, y sabe cómo vivir en esta tierra conforme a las leyes divinas.
COMUNIDAD DE MUJERES CRISTIANAS UNIDAS
jueves, 26 de mayo de 2011
lunes, 3 de enero de 2011
¿PORQUE DEJAMOS DE ORAR?
En estos días que estamos viviendo, es claro ver la astucia y la insistencia de satanás de llevar a mucha gente a la perdición, cuando vemos esta condición del mundo, ¿podríamos pensar que estamos preparados para afrentar a este enemigo?, la única manera en que estaremos preparados y fuertes para estar de pie, es con el poder que recibiremos a través de la oración.
A través de la oración constante, penetraremos en el terreno espiritual; destruyendo las fortalezas que el enemigo ha puesto en la vida de los incrédulos y aun de los mismos creyentes, y en las naciones del mundo.
Dios nos ha dado el poder, y a través de la oración poder Parar a Satanás en su camino; trazar una línea y no dejarlo pasar ni un centímetro de esa línea. A través de la oración y el ayuno, hemos recibido el poder y la autoridad para atar la obra de Satanás y liberar a aquellos que han sido atados por él. A través de la oración y el ayuno, el poder de Dios es desatado en nuestras vidas y seremos entonces capaces de pronunciar la Palabra de sanidad, echar fuera demonios y resucitar a los muertos.
Jesús dijo: todo lo que atéis en la Tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la Tierra, será desatado en el cielo". (Mateo 18:18)
Cuando nos ponemos de acuerdo en oración, tenemos la promesa de que recibiremos todo lo que pidamos al Padre.
Jesús dijo: si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos". (Mateo 18:19)
Tenemos el poder a través de la oración y el ayuno para ponernos delante de Dios en favor de nuestras naciones, atando los poderes de Satanás y sus principados, desatando un espíritu de arrepentimiento y verdad en nuestras naciones. Moisés ayunó cuarenta días y cuarenta noches a favor de Israel, Dios cambió su decisión de destruirlos y la gente fue salva.
Moisés dijo: "Y me postré delante de Jehová como antes, cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí agua, a causa de todo vuestro pecado, que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehová para enojarlo. Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruimos. Pero Jehová me escuchó aun esta vez". (Deuteronomio 9:18-19)
La nación entera de Israel fue perdonada a causa del ayuno y la oración de un hombre.
Uno de los pecados más grandes y prevalecientes en el cuerpo de Cristo hoy, es el ¡Pecado por la falta de oración! ¿Podríamos imaginarnos de cómo se entristece el corazón de Dios al ver a tantos de Sus hijos, sufriendo, padeciendo, cuando El ya ha dado todo a través de la sangre de Jesús? Y esta condición de nuestra vida es porque no venimos a Él en oración.
La razón por la cual muchos cristianos hoy no son capaces de caminar en victoria sobre el pecado, las tentaciones de la carne, los afanes del mundo, es por la falta de oración.
Como resultado de este pecado, tan común en estos días, muchos cristianos son incapaces de obrar en el poder de Dios a causa de su incredulidad. Los cristianos no reciben lo que necesitan, no sanan al enfermo y no pueden echar fuera demonios por la misma razón que Jesús dijo a Sus discípulos... a causa de la incredulidad en sus corazones. Cuando vienen a Dios con sus necesidades no lo hacen con fe.
Pablo dijo: "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan". (Hebreos 11:6)
Dios espera que vengamos a Él, sabiendo que Él nos oye, que no importa qué tan imposible parezca nuestra situación, o qué tan grande sea nuestra necesidad, y sabiendo que recibiremos lo que pedimos. Él quiere que nosotros vengamos a Él sabiendo que Él es galardonador de todos los que buscan, los que continúan y consistentemente vienen a El en oración.
Jesús dijo que la clase de fe que mueve montañas viene a través de la oración y el ayuno. Nuestro pecado de falta de oración provoca que nuestros corazones se llenen de incredulidad.
Una vida de oración nos llevara a experimentar más del poder de Dios, manifestado en nuestras vidas, como lo hicieron los discípulos en la Iglesia primitiva. Sus vidas estaban basadas en el ayuno y la oración, mientras que la mayoría de los cristianos hoy se esfuerzan por orar sólo cinco o diez minutos al día. Sin saber qué es realmente la oración o cómo orar, rápidamente se quedan sin palabras.
Muchos usan la oración como un mecanismo de escape. Esperan a tener problemas para entonces clamar a Dios. Otros oran sólo como último recurso. Oran hasta que ya no pueden solucionar su problema.
Hay cristianos hoy que, han sido tan negligentes en su vida de oración que ya ni siquiera tienen el deseo de orar... ya no existe un verdadero gozo en pasar tiempo a solas con Dios. Cuando tienen que orar lo hacen sólo como un deber.
Como Iglesia, ¡es tiempo de arrepentirnos por nuestra falta de oración!.
Satanás hace todo lo posible para impedir que los cristianos oren. El pone tentaciones en nuestro camino para postergar nuestro tiempo de oración. Muchos cristianos ponen excusas, "Si tuviera más tiempo, lo pasaría orando". "Parece que no hay suficiente tiempo para orar". "Cuando me voy a acostar estoy demasiado cansado para orar". Sin embargo estos cristianos siempre encuentran tiempo para hacer lo que quieren o necesitan hacer, pero no tener tiempo para orar.
Esos mismos cristianos tienen tiempo para ver televisión dos o tres horas, para leer o disfrutar de otras actividades. Otros están tan ocupados con sus actividades personales, sus trabajos, sus casas, sus hijos, que no toman tiempo para estar a solas con Dios en oración.
Hay cristianos, líderes, y ministros que están tan absorbidos en sus ministerios y perdido su posición dentro del cuerpo de Cristo su Iglesia, que no toman tiempo para orar. En lugar de actuar con el poder que pueden recibir a través de la oración, empiezan a actuar con sus propias fuerzas. Esta fue una actitud en la que fue exhortado Moisés de parte de su suegro.
Y aconteció que otro día se sentó Moisés á juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde. Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde? Y Moisés respondió á su suegro: Porque el pueblo viene á mí para consultar á Dios: Cuando tienen negocios, vienen á mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. Entonces el suegro de Moisés le dijo: No haces bien: Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el negocio es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, (en oración) y somete tú los negocios á Dios. Y enseña á ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer. Además inquiere tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y constituirás á éstos sobre ellos caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta y sobre diez. Los cuales juzgarán al pueblo en todo tiempo; y será que todo negocio grave lo traerán á ti, y ellos juzgarán todo negocio pequeño: alivia así la carga de sobre ti, y llevarla han ellos contigo. Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás persistir, (en oración) y todo este pueblo se irá también en paz á su lugar. Y oyó Moisés la voz de su suegro, é hizo todo lo que dijo. Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y púsolos por cabezas sobre el pueblo, caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. Y juzgaban al pueblo en todo tiempo: el negocio arduo traíanlo á Moisés, y ellos juzgaban todo negocio pequeño. Y despidió Moisés á su suegro, y fuese á su tierra. (Éxodo 18:13-27)
Moisés pudo experimentar el poder de la oración, intercediendo por el pueblo de Israel para que no fuera destruido por su pecado. (Deuteronomio 9:18-19)
Otro claro testimonio que la Biblia nos deja del poder de la oración fue en la vida de Daniel, todo aquel que llega a este nivel de vida de oración, azota el infierno. Satanás hará todo lo que este en su poder para callar las oraciones de esa persona. Daniel había probado la efectividad de sus oraciones bajo Nabucodonosor y Belsasar. Ahora, bajo el reino de Darío, Satanás inició una gran conspiración para silenciar las oraciones de Daniel. Las oraciones del profeta habían estremecido tanto al infierno que aun el diablo enfurecido organizó el gobierno completo de Babilonia en contra de Daniel.
Daniel había sido puesto sobre todo líder de la tierra. Estos políticos vieron en Daniel sabiduría, respeto y favor y esto los hizo bien celosos de Daniel. Y ellos conspiraron contra Daniel:”Entonces los gobernadores buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel y ningún vicio ni falta fue hallado en él.” (Daniel 6:4).
Daniel era inocente, así que los líderes de Babilonia no podían sorprenderle ni en una sola falta. Ellos finalmente concluyeron que la única manera era conseguir que el profeta fallara a través de su devoción a Dios. Ellos decían: “No encontraremos ocasión alguna para acusarle, excepto no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.” (6:5) ¿Se podrá decir esto de nosotros hoy?
Estos líderes sabían que Daniel oraba hacia Jerusalén tres veces al día. Y ellos atribuyeron su favor a sus oraciones. Así que fraguaron un plan para detener las oraciones de Daniel. ¿Cómo? Creo que trataron de mantener ocupado a Daniel para que así no tuviera tiempo de orar. Sus ayudantes buscaron involucrarlo en cosas importantes relacionadas al reino para que así no pudiera orar.
Esta es una de las formas que Satanás usa contra los creyentes. Y es una conspiración que prevalece entre los ministros. Muchos cristianos caen en la misma tentación. Dicen: “Tengo muy poco tiempo para orar. Mi trabajo consume todo mi tiempo”. Hasta las amas de casas dicen: “No tengo un momento en el día para orar. Los que aceres de la casa me consumen.”
Las personas caen en tareas más profundas, su amor por la verdad se le escapa más y más hacia el olvido. Entonces, con el estímulo masivo de sus actividades y sus demandas de su tiempo que van en crecimiento, se les hace imposible que ellos entiendan el peligro en el cual se encuentran. Ellos tienen el espejo de la palabra de Dios pero no pueden estarse quietos lo suficiente como para ver lo que refleja.
Creo que una persona ocupada en sus afanes, y que ora raras veces, tiene una condición de frialdad espiritual o peor que una persona que tiene una enfermedad. Poco a poco se va acostumbrando a su condición. Y según pasa el tiempo ora menos y se hace menos consciente de Dios. Poco a poco sus convicciones se deterioran hasta que las pierde completamente.
Daniel sabía que no podía sobrevivir sin la oración. Así que, siguió orando, aunque sus colegas le daban más y más trabajo. Ya saben la historia. Ellos finalmente decretaron una moratoria para que no se orara por treinta (30) días. Era una ley intencionada sólo para Daniel. Con todo y eso, Daniel no cesó de orar sus oraciones que hacían temblar al infierno y terminó en el foso de los leones.
Muchos nos preguntaríamos, ¿qué era lo que motivaba a Daniel a orar tan intensamente? ¿Qué le hacía seguir orando, aún con una sentencia de muerte sobre su cabeza? ¿Por qué este hombre de ochenta años continuaba abriendo su corazón a su Señor tan fervientemente, cuando el resto de la iglesia ya no buscaba de Dios?
Consideremos el esfuerzo inmenso que le tomaba a Daniel a consagrarse a la oración. Después de todo, vivía en una ciudad grande de su tiempo, majestuosa, rica Babilonia. La gente vivía en un tiempo de apatía espiritual borracheras, en busca de deleites y avaricia. Más que eso, había distracciones por todos lados. Pero no había nada que distrajera la vida de oración de Daniel.
La oración no viene naturalmente a nadie, incluyendo a Daniel. La oración disciplinada es fácil de comenzar pero fuerte para continuarla. Nuestra carne, el mundo y el diablo atentan en contra de ella.
¿Cómo nos hacemos gente de oración? La oración eficaz de un creyente proviene de una vida entregada a la voluntad y el amor de Dios.
No conforme a lo que nos esforcemos por hacer cuando estamos orando, sino conforme a lo que hacemos y somos cuando no estamos orando.
Después que Jesús llamó a sus discípulos, les dio su primera enseñanza pública en el Sermón del Monte. Allí les expuso el reino de Dios, sus leyes y su vida. En este reino, Dios no solo es Rey, sino también es Padre. Y la primera cosa que el Señor enseña a sus discípulos es que tienen que tener un lugar secreto para la oración; cada uno tiene que tener algún lugar solitario donde pueda estar a solas con su Dios. La completa separación de todo lo que nos rodea nos ayudará a que nuestro espíritu llegue a ponerse en contacto con el Invisible. Y ahí seremos enseñados a la oración eficaz.
A través de la oración constante, penetraremos en el terreno espiritual; destruyendo las fortalezas que el enemigo ha puesto en la vida de los incrédulos y aun de los mismos creyentes, y en las naciones del mundo.
Dios nos ha dado el poder, y a través de la oración poder Parar a Satanás en su camino; trazar una línea y no dejarlo pasar ni un centímetro de esa línea. A través de la oración y el ayuno, hemos recibido el poder y la autoridad para atar la obra de Satanás y liberar a aquellos que han sido atados por él. A través de la oración y el ayuno, el poder de Dios es desatado en nuestras vidas y seremos entonces capaces de pronunciar la Palabra de sanidad, echar fuera demonios y resucitar a los muertos.
Jesús dijo: todo lo que atéis en la Tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la Tierra, será desatado en el cielo". (Mateo 18:18)
Cuando nos ponemos de acuerdo en oración, tenemos la promesa de que recibiremos todo lo que pidamos al Padre.
Jesús dijo: si dos de vosotros se pusieren de acuerdo acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos". (Mateo 18:19)
Tenemos el poder a través de la oración y el ayuno para ponernos delante de Dios en favor de nuestras naciones, atando los poderes de Satanás y sus principados, desatando un espíritu de arrepentimiento y verdad en nuestras naciones. Moisés ayunó cuarenta días y cuarenta noches a favor de Israel, Dios cambió su decisión de destruirlos y la gente fue salva.
Moisés dijo: "Y me postré delante de Jehová como antes, cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí agua, a causa de todo vuestro pecado, que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos de Jehová para enojarlo. Porque temí a causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruimos. Pero Jehová me escuchó aun esta vez". (Deuteronomio 9:18-19)
La nación entera de Israel fue perdonada a causa del ayuno y la oración de un hombre.
Uno de los pecados más grandes y prevalecientes en el cuerpo de Cristo hoy, es el ¡Pecado por la falta de oración! ¿Podríamos imaginarnos de cómo se entristece el corazón de Dios al ver a tantos de Sus hijos, sufriendo, padeciendo, cuando El ya ha dado todo a través de la sangre de Jesús? Y esta condición de nuestra vida es porque no venimos a Él en oración.
La razón por la cual muchos cristianos hoy no son capaces de caminar en victoria sobre el pecado, las tentaciones de la carne, los afanes del mundo, es por la falta de oración.
Como resultado de este pecado, tan común en estos días, muchos cristianos son incapaces de obrar en el poder de Dios a causa de su incredulidad. Los cristianos no reciben lo que necesitan, no sanan al enfermo y no pueden echar fuera demonios por la misma razón que Jesús dijo a Sus discípulos... a causa de la incredulidad en sus corazones. Cuando vienen a Dios con sus necesidades no lo hacen con fe.
Pablo dijo: "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan". (Hebreos 11:6)
Dios espera que vengamos a Él, sabiendo que Él nos oye, que no importa qué tan imposible parezca nuestra situación, o qué tan grande sea nuestra necesidad, y sabiendo que recibiremos lo que pedimos. Él quiere que nosotros vengamos a Él sabiendo que Él es galardonador de todos los que buscan, los que continúan y consistentemente vienen a El en oración.
Jesús dijo que la clase de fe que mueve montañas viene a través de la oración y el ayuno. Nuestro pecado de falta de oración provoca que nuestros corazones se llenen de incredulidad.
Una vida de oración nos llevara a experimentar más del poder de Dios, manifestado en nuestras vidas, como lo hicieron los discípulos en la Iglesia primitiva. Sus vidas estaban basadas en el ayuno y la oración, mientras que la mayoría de los cristianos hoy se esfuerzan por orar sólo cinco o diez minutos al día. Sin saber qué es realmente la oración o cómo orar, rápidamente se quedan sin palabras.
Muchos usan la oración como un mecanismo de escape. Esperan a tener problemas para entonces clamar a Dios. Otros oran sólo como último recurso. Oran hasta que ya no pueden solucionar su problema.
Hay cristianos hoy que, han sido tan negligentes en su vida de oración que ya ni siquiera tienen el deseo de orar... ya no existe un verdadero gozo en pasar tiempo a solas con Dios. Cuando tienen que orar lo hacen sólo como un deber.
Como Iglesia, ¡es tiempo de arrepentirnos por nuestra falta de oración!.
Satanás hace todo lo posible para impedir que los cristianos oren. El pone tentaciones en nuestro camino para postergar nuestro tiempo de oración. Muchos cristianos ponen excusas, "Si tuviera más tiempo, lo pasaría orando". "Parece que no hay suficiente tiempo para orar". "Cuando me voy a acostar estoy demasiado cansado para orar". Sin embargo estos cristianos siempre encuentran tiempo para hacer lo que quieren o necesitan hacer, pero no tener tiempo para orar.
Esos mismos cristianos tienen tiempo para ver televisión dos o tres horas, para leer o disfrutar de otras actividades. Otros están tan ocupados con sus actividades personales, sus trabajos, sus casas, sus hijos, que no toman tiempo para estar a solas con Dios en oración.
Hay cristianos, líderes, y ministros que están tan absorbidos en sus ministerios y perdido su posición dentro del cuerpo de Cristo su Iglesia, que no toman tiempo para orar. En lugar de actuar con el poder que pueden recibir a través de la oración, empiezan a actuar con sus propias fuerzas. Esta fue una actitud en la que fue exhortado Moisés de parte de su suegro.
Y aconteció que otro día se sentó Moisés á juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde. Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde? Y Moisés respondió á su suegro: Porque el pueblo viene á mí para consultar á Dios: Cuando tienen negocios, vienen á mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. Entonces el suegro de Moisés le dijo: No haces bien: Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el negocio es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, (en oración) y somete tú los negocios á Dios. Y enseña á ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer. Además inquiere tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y constituirás á éstos sobre ellos caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta y sobre diez. Los cuales juzgarán al pueblo en todo tiempo; y será que todo negocio grave lo traerán á ti, y ellos juzgarán todo negocio pequeño: alivia así la carga de sobre ti, y llevarla han ellos contigo. Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás persistir, (en oración) y todo este pueblo se irá también en paz á su lugar. Y oyó Moisés la voz de su suegro, é hizo todo lo que dijo. Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y púsolos por cabezas sobre el pueblo, caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. Y juzgaban al pueblo en todo tiempo: el negocio arduo traíanlo á Moisés, y ellos juzgaban todo negocio pequeño. Y despidió Moisés á su suegro, y fuese á su tierra. (Éxodo 18:13-27)
Moisés pudo experimentar el poder de la oración, intercediendo por el pueblo de Israel para que no fuera destruido por su pecado. (Deuteronomio 9:18-19)
Otro claro testimonio que la Biblia nos deja del poder de la oración fue en la vida de Daniel, todo aquel que llega a este nivel de vida de oración, azota el infierno. Satanás hará todo lo que este en su poder para callar las oraciones de esa persona. Daniel había probado la efectividad de sus oraciones bajo Nabucodonosor y Belsasar. Ahora, bajo el reino de Darío, Satanás inició una gran conspiración para silenciar las oraciones de Daniel. Las oraciones del profeta habían estremecido tanto al infierno que aun el diablo enfurecido organizó el gobierno completo de Babilonia en contra de Daniel.
Daniel había sido puesto sobre todo líder de la tierra. Estos políticos vieron en Daniel sabiduría, respeto y favor y esto los hizo bien celosos de Daniel. Y ellos conspiraron contra Daniel:”Entonces los gobernadores buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel y ningún vicio ni falta fue hallado en él.” (Daniel 6:4).
Daniel era inocente, así que los líderes de Babilonia no podían sorprenderle ni en una sola falta. Ellos finalmente concluyeron que la única manera era conseguir que el profeta fallara a través de su devoción a Dios. Ellos decían: “No encontraremos ocasión alguna para acusarle, excepto no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.” (6:5) ¿Se podrá decir esto de nosotros hoy?
Estos líderes sabían que Daniel oraba hacia Jerusalén tres veces al día. Y ellos atribuyeron su favor a sus oraciones. Así que fraguaron un plan para detener las oraciones de Daniel. ¿Cómo? Creo que trataron de mantener ocupado a Daniel para que así no tuviera tiempo de orar. Sus ayudantes buscaron involucrarlo en cosas importantes relacionadas al reino para que así no pudiera orar.
Esta es una de las formas que Satanás usa contra los creyentes. Y es una conspiración que prevalece entre los ministros. Muchos cristianos caen en la misma tentación. Dicen: “Tengo muy poco tiempo para orar. Mi trabajo consume todo mi tiempo”. Hasta las amas de casas dicen: “No tengo un momento en el día para orar. Los que aceres de la casa me consumen.”
Las personas caen en tareas más profundas, su amor por la verdad se le escapa más y más hacia el olvido. Entonces, con el estímulo masivo de sus actividades y sus demandas de su tiempo que van en crecimiento, se les hace imposible que ellos entiendan el peligro en el cual se encuentran. Ellos tienen el espejo de la palabra de Dios pero no pueden estarse quietos lo suficiente como para ver lo que refleja.
Creo que una persona ocupada en sus afanes, y que ora raras veces, tiene una condición de frialdad espiritual o peor que una persona que tiene una enfermedad. Poco a poco se va acostumbrando a su condición. Y según pasa el tiempo ora menos y se hace menos consciente de Dios. Poco a poco sus convicciones se deterioran hasta que las pierde completamente.
Daniel sabía que no podía sobrevivir sin la oración. Así que, siguió orando, aunque sus colegas le daban más y más trabajo. Ya saben la historia. Ellos finalmente decretaron una moratoria para que no se orara por treinta (30) días. Era una ley intencionada sólo para Daniel. Con todo y eso, Daniel no cesó de orar sus oraciones que hacían temblar al infierno y terminó en el foso de los leones.
Muchos nos preguntaríamos, ¿qué era lo que motivaba a Daniel a orar tan intensamente? ¿Qué le hacía seguir orando, aún con una sentencia de muerte sobre su cabeza? ¿Por qué este hombre de ochenta años continuaba abriendo su corazón a su Señor tan fervientemente, cuando el resto de la iglesia ya no buscaba de Dios?
Consideremos el esfuerzo inmenso que le tomaba a Daniel a consagrarse a la oración. Después de todo, vivía en una ciudad grande de su tiempo, majestuosa, rica Babilonia. La gente vivía en un tiempo de apatía espiritual borracheras, en busca de deleites y avaricia. Más que eso, había distracciones por todos lados. Pero no había nada que distrajera la vida de oración de Daniel.
La oración no viene naturalmente a nadie, incluyendo a Daniel. La oración disciplinada es fácil de comenzar pero fuerte para continuarla. Nuestra carne, el mundo y el diablo atentan en contra de ella.
¿Cómo nos hacemos gente de oración? La oración eficaz de un creyente proviene de una vida entregada a la voluntad y el amor de Dios.
No conforme a lo que nos esforcemos por hacer cuando estamos orando, sino conforme a lo que hacemos y somos cuando no estamos orando.
Después que Jesús llamó a sus discípulos, les dio su primera enseñanza pública en el Sermón del Monte. Allí les expuso el reino de Dios, sus leyes y su vida. En este reino, Dios no solo es Rey, sino también es Padre. Y la primera cosa que el Señor enseña a sus discípulos es que tienen que tener un lugar secreto para la oración; cada uno tiene que tener algún lugar solitario donde pueda estar a solas con su Dios. La completa separación de todo lo que nos rodea nos ayudará a que nuestro espíritu llegue a ponerse en contacto con el Invisible. Y ahí seremos enseñados a la oración eficaz.
jueves, 25 de noviembre de 2010
¿Què produce el temor?
El temor hace a una Mujer indecisa, insegura, vergonzosa, estancada, presa, atada a una supuesta “realidad” que cree que no puede cambiar. Cuando somos libres del temor podemos conquistar nuevas y mayores metas, podemos ser de influencia y bendición a una mayor cantidad de personas. Hay quienes no se animan a emprender cosas en su vida por temor a fracasar, porque sienten que no tienen la capacidad de lograr cosas, sin embargo, si que tienen la capacidad, todos la ven, menos ellas mismas, si observas detenidamente todas las personas verás que poseen un enorme potencial, llenas de talentos y dones, pero si por causa de la inseguridad y el temor ese potencial se bloquea, no llegarán a nada. Muchas están dominadas bajo el yugo del miedo “no se si puedo”, “mejor no arriesgo nada, así no pierdo nada”, “mejor no lo intento, a ver si fracaso y se ríen de mi” sin embargo no saben que peor se van a sentir si no intentan nada. Fracasar en alguna cosa no es estar derrotada, es solo fallar un intento, la verdadera derrota es nunca arriesgar nada. Cuando somos libres del temor sabemos correr riesgos que valen la pena. El temor produce escasez, ansiedad, afán, preocupación, irritabilidad, ira y derrota.
Hoy Dios te dice enérgicamente: ¡No Temas, Yo estoy contigo!.Avanza a cumplir tus sueños, libera hoy tu corazón de todo temor mentiroso porque fuiste creada para vivir feliz. Levántate con valentía y coraje, el mundo espera ver todo lo que hay en ti. MUJER SEGURA Por último te invito a que hagas esta oración en voz alta: “Señor Jesús perdóname por no creerte en muchas ocasiones, rechazo todo pensamiento negativo y recibo tu palabra, me comprometo a vivir confiando en tu palabra y tu poder, me comprometo a tener fe de que recibiré todo lo que estoy necesitando y a esforzarme en fe para alcanzar todas tus promesas. Señor Jesús Creo en ti y en tu fidelidad sobre todas las cosas. Amen.”
No temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas”. Joel 2:21. "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia". Isaías 41:10 ¡No Temas!
MUJER SEGURA ¡No Temas! sus palabras tienen tanto peso y poder que nos golpean tratando de penetrar hasta lo más hondo del alma para instalar una fuerte sensación de paz y seguridad. ¡Gracias Señor porque somos participes de tu poder!. Hoy Dios te dice enérgicamente: ¡No Temas, MUJERE HERMOSA Yo estoy contigo!.
BENDICIONES AMADAS!! ADELANTE, FIRMES AGARRADITAS DE LA MANO DE PAPA. SEPARADAS DE EL NADA PODEMOS HACE!
FELIZ Y BENDECIDO DIA DE ACCION DE GRACIAS!
Hoy Dios te dice enérgicamente: ¡No Temas, Yo estoy contigo!.Avanza a cumplir tus sueños, libera hoy tu corazón de todo temor mentiroso porque fuiste creada para vivir feliz. Levántate con valentía y coraje, el mundo espera ver todo lo que hay en ti. MUJER SEGURA Por último te invito a que hagas esta oración en voz alta: “Señor Jesús perdóname por no creerte en muchas ocasiones, rechazo todo pensamiento negativo y recibo tu palabra, me comprometo a vivir confiando en tu palabra y tu poder, me comprometo a tener fe de que recibiré todo lo que estoy necesitando y a esforzarme en fe para alcanzar todas tus promesas. Señor Jesús Creo en ti y en tu fidelidad sobre todas las cosas. Amen.”
No temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas”. Joel 2:21. "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia". Isaías 41:10 ¡No Temas!
MUJER SEGURA ¡No Temas! sus palabras tienen tanto peso y poder que nos golpean tratando de penetrar hasta lo más hondo del alma para instalar una fuerte sensación de paz y seguridad. ¡Gracias Señor porque somos participes de tu poder!. Hoy Dios te dice enérgicamente: ¡No Temas, MUJERE HERMOSA Yo estoy contigo!.
BENDICIONES AMADAS!! ADELANTE, FIRMES AGARRADITAS DE LA MANO DE PAPA. SEPARADAS DE EL NADA PODEMOS HACE!
FELIZ Y BENDECIDO DIA DE ACCION DE GRACIAS!
lunes, 15 de noviembre de 2010
LO DIFICIL DE UNA ENFERMEDAD
Mar 5:25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,
Mar 5:26 y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía y de nada le había servido, antes le iba peor,
Mar 5:27 cuando oyó hablar de Jesús se acercó por detrás entre la multitud y tocó su manto,
Mar 5:28 porque decía: "Si toco tan solo su manto, seré salva".
Mar 5:29 Inmediatamente la fuente de su sangre se secó, y sintió en el cuerpo que estaba sana de su azote.
Hemos escuchado tantas prédicas que hablan de la mujer del flujo de sangre y de la Fe de ésta para sanar, sin embargo hoy quiero hablar sobre otro aspecto de este relato, aplicándolo al área emocional. Quiero llegar a tu corazón, mediante el Espíritu Santo que entiende por lo que has estado atravesando. Espero que sea de edificación a su vida, como lo ha sido a la mía.
Tres de los cuatro evangelios hablan del relato de la mujer que padecía de un constante flujo de sangre y los tres relatos revelan aspectos de suma importancia a considerar. El libro de Marcos nos os dice que este padecimiento estuvo con esta mujer por espacio de 12 años. Y allí comienza el Señor a ministrar sobre el aspecto emocional de esta mujer, que durante doce años se levantaba diariamente para notar que algo anormal estaba ocurriendo en su cuerpo. La Biblia no dice que ese flujo de sangre iba acompañado de algún dolor, sin embargo, sólo las féminas pueden asegurar que cualquier enfermedad que esté relacionado con el sistema reproductivo y/o endocrino trae consigo incomodidad y dolor. Suponiendo que este padecimiento fuese indoloro, aún así, levantarse diariamente con hemorragia debe ser una experiencia sumamente desagradable para quien lo experimenta.
El relato en Marcos nos revela que “ella había sufrido MUCHO a manos de MUCHOS médicos y había gastado TODO lo que tenía y de nada le había servido, antes le iba peor”. Es precisamente sobre estos aspectos que deseo enfocar en este artículo. Esta mujer había buscado ayuda en la ciencia. Dice las Escrituras que fue a MUCHOS médicos. Y aunque seguramente todos concuerdan que hoy disfrutamos de mayores adelantos y más conocimiento sobre medicina comparado con la antigüedad, seguramente también todos concuerdan que aún cuando la ciencia ha sido de ayuda a muchos, sigue estando limitada, hasta el punto que hay síntomas y padecimientos en los cuales no se ha encontrado nombre, y menos una cura. Hoy día he escuchado, al igual que esta mujer, a muchas personas que asisten regularmente a médicos por diversos padecimientos y tal pareciera que los médicos “no saben” ó “no han podido dar” con lo que realmente el enfermo siente. Tanto así que el/la enfermo/a decide cambiar de médico con la esperanza de que éste otro/a sea certero y pueda dar de una vez y por todas con el problema. Grande es la frustración cuando luego de haber visitado a varios médicos, de haberse realizado decenas de laboratorios, de haber usado cientos de medicamentos, aún la situación persiste y en algunos casos se agrava. El enfermo siente que los médicos están dando palos a ciegas, tratando de dar con una causa que no logran definir, y encima de ello sigue recetando medicamentos que no logran “sanar” los síntomas. Adicional a ello están los médicos que trata ó hace sentir al enfermo como un hipocondriaco, insinuándole ó expresándole de manera abierta que se está inventando los síntomas, que todo es producto del estrés, de los problemas familiares, ó algo sin importancia. Ante lo anterior, algunos enfermos frustrados deciden acudir a otros medios como de medicina no convencional como la medicina natural, acupuntura, etc., sin éxito. Al final de la jornada, el/la enfermo/a ha gastado una considerable suma de dinero en médicos, laboratorios y medicamentos sin que aún tenga un diagnóstico certero de cual es la enfermedad, ó que la está provocando, y por consiguiente como sanarla. En todo este análisis no hemos mencionado como esto afecta a conyuges, hijos o familiares, la vida diaria trayendo aún más dolor al enfermo. Mientras todo esto ocurre el enfermo se levanta día tras día sintiéndose enfermos, con síntomas en su cuerpo que nada ni nadie les ha podido diagnósticar ó simplemente ayudar. Es frustrante? Por supuesto que si! Eso vivió esa mujer, que ya estaba emocionalmente marcada por una sociedad que la mantenía aislada por considerarla inmunda a causa de su enfermedad. Encima de eso tuvo que atravesar una dolorosa jornada através de la ciencia que no pudo ayudarla en su problema de salud. Adicional esta enfermedad afectó seriamente su economía ya que dice las Escrituras que ella “gastó todo lo que tenía”. Bien dice un refrán que no existe dinero en el mundo que pueda comprar la salud.
Me llama la atención como esta mujer insistía en su sanidad. De alguna forma en su interior ella sabía que lo que estaba sufriendo no era normal, y no debía estar en su cuerpo. Por eso se esforzó tanto, y gastó tanto dinero en buscar una solución. Aún cuando la ciencia no pudo ayudarla ella no se resignó a vivir de esa forma y no perdió su esperanza y su fe en encontrar sanidad. La fe agresiva de esta mujer es digna de resaltar y emular. Ella no mandó a venir a Jesús, ella decidió ir hacia él, sin mucho ruido y arrebatar su sanidad. Ella quería sanar y haría cualquier cosa por lograrlo! Ella dijo: “si toco tan solo su manto, seré salva (sozo, que en griego es hacer completo, sanidad)”. Su Fe no fue defraudada, y tal como ella lo pensó, lo hizo, fue hecho.
Al igual que ayer, hoy vemos mucha gente enferma físicamente, que necesitan el toque sanador de Jesucristo donde la ciencia ha estado limitada y ha fallado. Muchos están atravesando lo que ésta mujer atravesó, esto es, que han ido a MUCHOS médicos, de diferentes ramas ó especialidades, en busca de respuestas, de un diagnóstico a su padecimiento, de una cura para su enfermedad. Muchos han gastado considerables cantidades de dinero, y siguen igual ó peor.
Con cuanta frecuencia hablamos de la sanidad divina en nuestras congregaciones? Nos referimos muchas veces a la congregación como el “hospital del alma” , pero ignoramos consciente ó inconscientemente, que Jesús sanaba físicamente a los enfermos por doquiera que iba como algo normal e integral de su ministerio y dentro de su mandato de predicar la Palabra está imponer manos a los enfermos y que estos sanen (Marcos 16:15-18).
Muchos milagros de sanidades trajeron consigo la salvación del alma debido a que vidas que fueron sanadas por Jesús decidieron servirle agradecidos. Através de una sanidad física puede haber salvación espiritual. Sin embargo Dios no nos sana con condiciones, ya que nunca preguntó a los enfermos que harían después de ser sanados. Dios nos sana porque nos ama, y porque no es Su voluntad que estemos enfermos. Este mundo necesita salvación espiritual y también sanidad física la cual Dios ya proveyó mediante su Hijo Jesucristo cuando murió en la cruz ( Isaías 53:3-5).
Usted que lee posiblemente se identifique en con el proceso difícil, frustrante, tedioso y emocional que esta mujer sanada del flujo de sangre, atravesó. Crea en este día que hoy es el día de su Sanidad. Crea en este día que hoy cesa todo síntoma, que hoy se seca toda enfermedad en su cuerpo en el nombre de Jesús. Crea como esta mujer, que esa enfermedad no es suya, que no debe estar en su cuerpo y haga lo propio para salir de ella, esto es, viniendo con Fe a Jesús para hallar sanidad.
Mar 5:26 y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía y de nada le había servido, antes le iba peor,
Mar 5:27 cuando oyó hablar de Jesús se acercó por detrás entre la multitud y tocó su manto,
Mar 5:28 porque decía: "Si toco tan solo su manto, seré salva".
Mar 5:29 Inmediatamente la fuente de su sangre se secó, y sintió en el cuerpo que estaba sana de su azote.
Hemos escuchado tantas prédicas que hablan de la mujer del flujo de sangre y de la Fe de ésta para sanar, sin embargo hoy quiero hablar sobre otro aspecto de este relato, aplicándolo al área emocional. Quiero llegar a tu corazón, mediante el Espíritu Santo que entiende por lo que has estado atravesando. Espero que sea de edificación a su vida, como lo ha sido a la mía.
Tres de los cuatro evangelios hablan del relato de la mujer que padecía de un constante flujo de sangre y los tres relatos revelan aspectos de suma importancia a considerar. El libro de Marcos nos os dice que este padecimiento estuvo con esta mujer por espacio de 12 años. Y allí comienza el Señor a ministrar sobre el aspecto emocional de esta mujer, que durante doce años se levantaba diariamente para notar que algo anormal estaba ocurriendo en su cuerpo. La Biblia no dice que ese flujo de sangre iba acompañado de algún dolor, sin embargo, sólo las féminas pueden asegurar que cualquier enfermedad que esté relacionado con el sistema reproductivo y/o endocrino trae consigo incomodidad y dolor. Suponiendo que este padecimiento fuese indoloro, aún así, levantarse diariamente con hemorragia debe ser una experiencia sumamente desagradable para quien lo experimenta.
El relato en Marcos nos revela que “ella había sufrido MUCHO a manos de MUCHOS médicos y había gastado TODO lo que tenía y de nada le había servido, antes le iba peor”. Es precisamente sobre estos aspectos que deseo enfocar en este artículo. Esta mujer había buscado ayuda en la ciencia. Dice las Escrituras que fue a MUCHOS médicos. Y aunque seguramente todos concuerdan que hoy disfrutamos de mayores adelantos y más conocimiento sobre medicina comparado con la antigüedad, seguramente también todos concuerdan que aún cuando la ciencia ha sido de ayuda a muchos, sigue estando limitada, hasta el punto que hay síntomas y padecimientos en los cuales no se ha encontrado nombre, y menos una cura. Hoy día he escuchado, al igual que esta mujer, a muchas personas que asisten regularmente a médicos por diversos padecimientos y tal pareciera que los médicos “no saben” ó “no han podido dar” con lo que realmente el enfermo siente. Tanto así que el/la enfermo/a decide cambiar de médico con la esperanza de que éste otro/a sea certero y pueda dar de una vez y por todas con el problema. Grande es la frustración cuando luego de haber visitado a varios médicos, de haberse realizado decenas de laboratorios, de haber usado cientos de medicamentos, aún la situación persiste y en algunos casos se agrava. El enfermo siente que los médicos están dando palos a ciegas, tratando de dar con una causa que no logran definir, y encima de ello sigue recetando medicamentos que no logran “sanar” los síntomas. Adicional a ello están los médicos que trata ó hace sentir al enfermo como un hipocondriaco, insinuándole ó expresándole de manera abierta que se está inventando los síntomas, que todo es producto del estrés, de los problemas familiares, ó algo sin importancia. Ante lo anterior, algunos enfermos frustrados deciden acudir a otros medios como de medicina no convencional como la medicina natural, acupuntura, etc., sin éxito. Al final de la jornada, el/la enfermo/a ha gastado una considerable suma de dinero en médicos, laboratorios y medicamentos sin que aún tenga un diagnóstico certero de cual es la enfermedad, ó que la está provocando, y por consiguiente como sanarla. En todo este análisis no hemos mencionado como esto afecta a conyuges, hijos o familiares, la vida diaria trayendo aún más dolor al enfermo. Mientras todo esto ocurre el enfermo se levanta día tras día sintiéndose enfermos, con síntomas en su cuerpo que nada ni nadie les ha podido diagnósticar ó simplemente ayudar. Es frustrante? Por supuesto que si! Eso vivió esa mujer, que ya estaba emocionalmente marcada por una sociedad que la mantenía aislada por considerarla inmunda a causa de su enfermedad. Encima de eso tuvo que atravesar una dolorosa jornada através de la ciencia que no pudo ayudarla en su problema de salud. Adicional esta enfermedad afectó seriamente su economía ya que dice las Escrituras que ella “gastó todo lo que tenía”. Bien dice un refrán que no existe dinero en el mundo que pueda comprar la salud.
Me llama la atención como esta mujer insistía en su sanidad. De alguna forma en su interior ella sabía que lo que estaba sufriendo no era normal, y no debía estar en su cuerpo. Por eso se esforzó tanto, y gastó tanto dinero en buscar una solución. Aún cuando la ciencia no pudo ayudarla ella no se resignó a vivir de esa forma y no perdió su esperanza y su fe en encontrar sanidad. La fe agresiva de esta mujer es digna de resaltar y emular. Ella no mandó a venir a Jesús, ella decidió ir hacia él, sin mucho ruido y arrebatar su sanidad. Ella quería sanar y haría cualquier cosa por lograrlo! Ella dijo: “si toco tan solo su manto, seré salva (sozo, que en griego es hacer completo, sanidad)”. Su Fe no fue defraudada, y tal como ella lo pensó, lo hizo, fue hecho.
Al igual que ayer, hoy vemos mucha gente enferma físicamente, que necesitan el toque sanador de Jesucristo donde la ciencia ha estado limitada y ha fallado. Muchos están atravesando lo que ésta mujer atravesó, esto es, que han ido a MUCHOS médicos, de diferentes ramas ó especialidades, en busca de respuestas, de un diagnóstico a su padecimiento, de una cura para su enfermedad. Muchos han gastado considerables cantidades de dinero, y siguen igual ó peor.
Con cuanta frecuencia hablamos de la sanidad divina en nuestras congregaciones? Nos referimos muchas veces a la congregación como el “hospital del alma” , pero ignoramos consciente ó inconscientemente, que Jesús sanaba físicamente a los enfermos por doquiera que iba como algo normal e integral de su ministerio y dentro de su mandato de predicar la Palabra está imponer manos a los enfermos y que estos sanen (Marcos 16:15-18).
Muchos milagros de sanidades trajeron consigo la salvación del alma debido a que vidas que fueron sanadas por Jesús decidieron servirle agradecidos. Através de una sanidad física puede haber salvación espiritual. Sin embargo Dios no nos sana con condiciones, ya que nunca preguntó a los enfermos que harían después de ser sanados. Dios nos sana porque nos ama, y porque no es Su voluntad que estemos enfermos. Este mundo necesita salvación espiritual y también sanidad física la cual Dios ya proveyó mediante su Hijo Jesucristo cuando murió en la cruz ( Isaías 53:3-5).
Usted que lee posiblemente se identifique en con el proceso difícil, frustrante, tedioso y emocional que esta mujer sanada del flujo de sangre, atravesó. Crea en este día que hoy es el día de su Sanidad. Crea en este día que hoy cesa todo síntoma, que hoy se seca toda enfermedad en su cuerpo en el nombre de Jesús. Crea como esta mujer, que esa enfermedad no es suya, que no debe estar en su cuerpo y haga lo propio para salir de ella, esto es, viniendo con Fe a Jesús para hallar sanidad.
10 ASESINOS COMUNES EN LA ORACION
1. PECADOS NO CONFESADOS:
Este es quizás el más común de los asesinos de la oración.
El no habría escuchado si yo no hubiera confesado mis pe-cados (Salmo 66: 18, La Biblia al día).
Dios es perfecto y no puede tolerar el pecado en nosotros. Como resultados, le resta poder a nuestras oraciones.
La buena noticia es que Dios nos perdona cuando confesamos el pecado y este desaparece. Porque perdonare la maldad de ellos, y no me acordare más de su pecado (Jer. 31:34)
Dios perdona y en ese momento se restaura nuestra relación y nuestra oración vuelven a cobrar poder. La oración evita que pequemos. El pecado evita que oremos.
2. FALTA DE FE:
Tiene un impacto increíblemente negativo en la vida de los cristianos. Sin fe la oración carece de poder.
Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor (Santiago 1:6-7).
La falta de fe hace a las personas inestables o de doble animo y las incapacitas para escuchar a Dios o recibir sus dones.
3. DESOBEDIENCIA:
Significa no someterse o sujetarse a los principios divinos, al des-obedecer demostramos la falta de confianza y dependencia en Dios, por tanto las oraciones hechas bajo esas circunstancias son ineficaces.
La obediencia es una condición para disfrutar de los benéficos del Padre.
Esa es la condición que debemos cumplir para poder acercarnos a Él en oración.
Si vamos a desarrollar una creciente relación con Dios y llegar a ser personas fuertes en la oración, debemos obedecer.
La obediencia es el resultado natural de la fe en Dios. Quien ama y confía en Dios...
Le obedece. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho...
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. (Juan 15:7,10).
4. FALTA DE TRANSPARENCIA CON DIOS Y CON OTROS:
La transparencia es difícil para muchas personas.
Pero la franqueza con otros puede tener un profundo efecto en nuestras vidas.
La transparencia con Dios al orar le coloca en la agenda de Él en lugar de suya, y también le da la libertad a otros creyentes para que oren por usted estratégica y específicamente.
Existe la gran necesidad de reconocer cuando fallamos y confesarlo pidiendo perdón en humildad. Cuando confesamos nuestros pecados unos a otros lo cual requiere de nosotros una absoluta transparencia, Dios puede sanarnos, limpiarnos y experimentamos una restauración espiritual, física y emocional.
Además nuestra transparencia ayuda a otros, porque les muestra que no están solos en sus dificulta-des.
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por los otros, para que seáis sanados (Santiago 5:16).
5. FALTA DE PERDÓN:
El perdón no es un asunto trivial como la ciencia, el deporte, la riqueza o la fama.
Ni tampoco una alternativa de palabras. Se trata de una actitud del corazón y de que el Espíritu Santo nos dé el poder para perdonar.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestros Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas (Marcos 6:14-15).
Cuando una persona se niega a perdonar a otra, se daña a sí misma, porque su falta de perdón producirá en ella raíces de amargura y con amargura no se puede entrar en oración y salir con bendición.
6. MOTIVOS FALSOS:
Cuando nuestros motivos no son buenos, nuestras oraciones carecen de poder.
Por ende es imprescindible cuando hacemos algo, especialmente los grandes proyectos, examinar porque lo estamos haciendo.
Ese proceso expone nuestros motivos.
Santiago 4:3, dice: pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Al orar podemos examinar si estamos actuando con orgullo, temor, autosuficiencia, egoísmo, conveniencia, etc.,
Dios nos lo mostrara siempre que deseemos escuchar. Y si lo deseamos, Él cambiara nuestros motivos.
7. LA IDOLATRÍA:
Un ídolo puede ser cualquier cosa que se interponga entre Dios y nosotros; por tanto, idolatría no es, solo adorar una imagen, sino más bien, poner cualquier cosa primero que a Dios.
Los ídolos vienen de muchas formas como el dinero, la fama, una carrera, los hijos, el placer, etc., pues este es un asunto del corazón.
Según Ezequiel 14:3; Dios no permite que un adorador de ídolos, ni siquiera le hable. Acaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos?
8. INDIFERENCIA HACIA OTROS:
Esa es una actitud incorrecta, y es abominada por Dios, pues El se interesa por todos los hombres, sin importar su raza, clase, credo o nación.
El Salmo 33:13 dice: Desde los cielos miró el Señor; vio a todos los hijos de los hombres.
Las Escrituras están llenas de versículos que respaldan el anhelo de dios para que haya unidad entre los creyentes, los hermanos cristianos, los cónyuges, los laicos y los pastores, etc.
Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también se améis unos a otros (Juan 13:34).
A través de la oración a-prendemos a amar a otros.
Es imposible que una persona odie y critique a alguien por quien está orando.
La oración genera compasión, no competencia.
9. INDIFERENCIA HACIA LA SOBERANÍA DE DIOS:
Dios es omnipotente, omnisapiente y omnipresente; es decir, que todo lo puede, todo lo sabe y está en toda parte a la vez; por ende es Soberano... (Salmo 139:1-18)
¿Adónde me iré de tu Espíritu, o adónde huiré de tu presencia? ( v.7)
Cuando Jesús mostró a sus discípulos como orar,
Lo primero que hizo fue enseñarles a honrar a Dios por lo que es: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra (Marcos 6:9-10).
Cada vez que no prestamos atención al orden divino de las cosas, nos apartamos de los límites e impedimos nuestra relación con nuestro Padre celestial.
10. VOLUNTAD REBELDE:
La persona cuya voluntad está rendida a Dios mantiene una relación con el cómo la que se describe en la parábola de la Vid y los Pámpanos:
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho”. (Juan 15:7)
El propósito fundamental de la oración no es que obtengamos lo que queremos, sino aprender a querer lo que Dios nos da.
Esto solo sucede cuando rendimos nuestra voluntad y nos colocamos en la agenda de Dios en lugar de la nuestra.
Rendir nuestra voluntad a la de Dios reporta grandes beneficios. Uno de ellos es que Dios promete responder nuestras oraciones y conceder nuestras peticiones.
Otro es que llegamos a recibir el poder de Cristo a través del Espíritu Santo.
Este es quizás el más común de los asesinos de la oración.
El no habría escuchado si yo no hubiera confesado mis pe-cados (Salmo 66: 18, La Biblia al día).
Dios es perfecto y no puede tolerar el pecado en nosotros. Como resultados, le resta poder a nuestras oraciones.
La buena noticia es que Dios nos perdona cuando confesamos el pecado y este desaparece. Porque perdonare la maldad de ellos, y no me acordare más de su pecado (Jer. 31:34)
Dios perdona y en ese momento se restaura nuestra relación y nuestra oración vuelven a cobrar poder. La oración evita que pequemos. El pecado evita que oremos.
2. FALTA DE FE:
Tiene un impacto increíblemente negativo en la vida de los cristianos. Sin fe la oración carece de poder.
Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor (Santiago 1:6-7).
La falta de fe hace a las personas inestables o de doble animo y las incapacitas para escuchar a Dios o recibir sus dones.
3. DESOBEDIENCIA:
Significa no someterse o sujetarse a los principios divinos, al des-obedecer demostramos la falta de confianza y dependencia en Dios, por tanto las oraciones hechas bajo esas circunstancias son ineficaces.
La obediencia es una condición para disfrutar de los benéficos del Padre.
Esa es la condición que debemos cumplir para poder acercarnos a Él en oración.
Si vamos a desarrollar una creciente relación con Dios y llegar a ser personas fuertes en la oración, debemos obedecer.
La obediencia es el resultado natural de la fe en Dios. Quien ama y confía en Dios...
Le obedece. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho...
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. (Juan 15:7,10).
4. FALTA DE TRANSPARENCIA CON DIOS Y CON OTROS:
La transparencia es difícil para muchas personas.
Pero la franqueza con otros puede tener un profundo efecto en nuestras vidas.
La transparencia con Dios al orar le coloca en la agenda de Él en lugar de suya, y también le da la libertad a otros creyentes para que oren por usted estratégica y específicamente.
Existe la gran necesidad de reconocer cuando fallamos y confesarlo pidiendo perdón en humildad. Cuando confesamos nuestros pecados unos a otros lo cual requiere de nosotros una absoluta transparencia, Dios puede sanarnos, limpiarnos y experimentamos una restauración espiritual, física y emocional.
Además nuestra transparencia ayuda a otros, porque les muestra que no están solos en sus dificulta-des.
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por los otros, para que seáis sanados (Santiago 5:16).
5. FALTA DE PERDÓN:
El perdón no es un asunto trivial como la ciencia, el deporte, la riqueza o la fama.
Ni tampoco una alternativa de palabras. Se trata de una actitud del corazón y de que el Espíritu Santo nos dé el poder para perdonar.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestros Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas (Marcos 6:14-15).
Cuando una persona se niega a perdonar a otra, se daña a sí misma, porque su falta de perdón producirá en ella raíces de amargura y con amargura no se puede entrar en oración y salir con bendición.
6. MOTIVOS FALSOS:
Cuando nuestros motivos no son buenos, nuestras oraciones carecen de poder.
Por ende es imprescindible cuando hacemos algo, especialmente los grandes proyectos, examinar porque lo estamos haciendo.
Ese proceso expone nuestros motivos.
Santiago 4:3, dice: pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Al orar podemos examinar si estamos actuando con orgullo, temor, autosuficiencia, egoísmo, conveniencia, etc.,
Dios nos lo mostrara siempre que deseemos escuchar. Y si lo deseamos, Él cambiara nuestros motivos.
7. LA IDOLATRÍA:
Un ídolo puede ser cualquier cosa que se interponga entre Dios y nosotros; por tanto, idolatría no es, solo adorar una imagen, sino más bien, poner cualquier cosa primero que a Dios.
Los ídolos vienen de muchas formas como el dinero, la fama, una carrera, los hijos, el placer, etc., pues este es un asunto del corazón.
Según Ezequiel 14:3; Dios no permite que un adorador de ídolos, ni siquiera le hable. Acaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos?
8. INDIFERENCIA HACIA OTROS:
Esa es una actitud incorrecta, y es abominada por Dios, pues El se interesa por todos los hombres, sin importar su raza, clase, credo o nación.
El Salmo 33:13 dice: Desde los cielos miró el Señor; vio a todos los hijos de los hombres.
Las Escrituras están llenas de versículos que respaldan el anhelo de dios para que haya unidad entre los creyentes, los hermanos cristianos, los cónyuges, los laicos y los pastores, etc.
Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también se améis unos a otros (Juan 13:34).
A través de la oración a-prendemos a amar a otros.
Es imposible que una persona odie y critique a alguien por quien está orando.
La oración genera compasión, no competencia.
9. INDIFERENCIA HACIA LA SOBERANÍA DE DIOS:
Dios es omnipotente, omnisapiente y omnipresente; es decir, que todo lo puede, todo lo sabe y está en toda parte a la vez; por ende es Soberano... (Salmo 139:1-18)
¿Adónde me iré de tu Espíritu, o adónde huiré de tu presencia? ( v.7)
Cuando Jesús mostró a sus discípulos como orar,
Lo primero que hizo fue enseñarles a honrar a Dios por lo que es: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra (Marcos 6:9-10).
Cada vez que no prestamos atención al orden divino de las cosas, nos apartamos de los límites e impedimos nuestra relación con nuestro Padre celestial.
10. VOLUNTAD REBELDE:
La persona cuya voluntad está rendida a Dios mantiene una relación con el cómo la que se describe en la parábola de la Vid y los Pámpanos:
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho”. (Juan 15:7)
El propósito fundamental de la oración no es que obtengamos lo que queremos, sino aprender a querer lo que Dios nos da.
Esto solo sucede cuando rendimos nuestra voluntad y nos colocamos en la agenda de Dios en lugar de la nuestra.
Rendir nuestra voluntad a la de Dios reporta grandes beneficios. Uno de ellos es que Dios promete responder nuestras oraciones y conceder nuestras peticiones.
Otro es que llegamos a recibir el poder de Cristo a través del Espíritu Santo.
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